Sensacionalismo en el mundo
El sensacionalismo
Es uno de los temas que mas da a hablar en el periodismo del siglo 21, sus comienzos se remontan al año 1883 con el diario New York Sun y New York Herald en el año 1885 donde se dio a conocer por primera vez el termino sensacionalismo con el objetivo de abaratar sus precios, editaba artículos de interés humano tales eran como sucesos en las ciudades, casos policiales, noticias de farándula y espectáculos. En latinoamerica el primer diario en caer ante el sensacionalismo fue el diario Crítica en el año 1913, que se le atribuye a Natalio Felíx Botana, éste tenía las mismas características que los anteriores.
Los medios de comunicación sensacionalistas se caracterizan por difundir información polémica, chocante o que llama mucho la atención, a menudo de escasa trascendencia pero que despierta gran interés entre el público, en perjuicio de otros asuntos o de los aspectos objetivamente más importantes de tales asuntos. Es común que en los medios de comunicación sensacionalistas se tienda a verter repetidamente información dudosa, falsa o dañina. Los objetivos del sensacionalismo son espurios para el periodismo: la obtención a toda costa de mayor repercusión (audiencia o tirada), y por tanto mayores beneficios económicos, o la manipulación de la opinión pública (con un determinado propósito: empresarial, político, social o ideológico).
En cuanto a la forma, el diseño sensacionalista suele utilizar letras mayúsculas de palo seco, fondos negros y colores fuertes como el rojo. Destaca también la abundancia de imágenes en detrimento del texto, a menudo silueteadas o formando montajes.

(Fuente: Diario Crónica de Argentina)
A. La falta de garantías para el buen ejercicio profesional.
B. La concentración y monopolio de los medios
C. la obsesión de competir por el rating de sintonía o circulación.
D. El inmediatismo.
El sensacionalismo se presta para la fascinación porque trabaja y se despliega en un plano en el que no existe una distancia del hecho que lo ha producido y puede alojarse en un texto fijo, cuando éste pretende mostrar la totalidad de algo, y que no permite ni la movilidad del sujeto ni un proceso de construcción del sentido a partir de marcas o índices dejada por el periodista. En otras palabras, será sensacionalista toda noticia, texto o imagen que no deja espacio a la reflexión, y que más bien, dada su “crudeza” es aceptada por muchos lectores al que las imágenes les ilustrará más que el discurso periodístico.
Finalmente, para entender el sensacionalismo referido a los textos periodísticos y distinguirlo de una producción noticiosa, es útil hacer referencia a la distinción que existe entre pornografía y erotismo. Muchos de los diarios llamados populares, recurren a la pornografía en sus páginas centrales para atraer, más aún, a sus lectores maquillando la sección como una “muestra de erotismo”. Muchas veces, sin proponérselo, caen en la vulgaridad sin tener en cuenta que ese mismo periódico puede ser leído por menores de edad.
Sobre la creciente arremetida de la prensa amarillista en América, el Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, también deploró públicamente la invasión de periodismo amarillo que anega el continente. Durante un discurso ante los miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa, el autor peruano criticó la proliferación de la “prensa ligera, irresponsable” que, dijo, ha cautivado a los lectores del mundo entero. En ese sentido, manifestó que las “revistas del corazón” han acabado con la privacidad de cualquier persona que ocupe un plano público.
Vargas Llosa argumentó que cada vez es más difícil discernir entre el periodismo serio y el sensacionalismo y criticó que algunas publicaciones se dedican a “entretener informando”.
“Mi conclusión es pesimista. El periodismo no puede cambiar la civilización del espectáculo”, consideró. Para Vargas Llosa, los problemas que acechan a la profesión periodística son sólo una pequeña parte de la crisis global que afecta a la cultura, la política y las artes.

(Javier Dario Restrepo)
La porno-miseria es identificable por su sola presentación: en televisión es explícita en los reality donde se exponen los defectos y bajos instintos de los participantes que sueñan con ser ricos y famosos a costa de su propia dignidad.
En los diarios, las primeras páginas de los tabloides abundan en noticias con titulares estrambóticos y de doble sentido que violan la dignidad de la víctima y la de sus allegados. “Iba a comprar pan y le dieron: ¡pan, pan, pan!; o este otro: “Era carnicero y lo relajaron a cuchilladas”, todos ellos acompañados de las imágenes sangrantes de los cadáveres presentándose así una flagrante violación de la dignidad humana y el respeto por las víctimas, familiares e intimidad.
Incluso, cuando los vinculados a un hecho delictivo sensacional son menores de edad, los tabloides retratan en sus páginas a los niños y jovencitos, desacatando así de forma flagrante la reserva de identidad que la Ley ordena para estos casos.
Podemos presumir que uno de los riesgos del sensacionalismo, en el periodismo en general, se enquista en la proliferación de imágenes puestas en circulación en las que muchas veces no aparece la mediación del periodista. Para poder funcionar así, la puesta en circulación de estas imágenes hace uso de tres discursos principalmente: el de la autenticidad, el de la neutralidad y el de la objetividad, todos ellos violados en la loca carrera por destacar en forma desproporcionada una información determinada.

(Omar Rincon)
“…No se trata de una ética entendida como la simple aplicación de normas y códigos que limitan el sensacionalismo y lo condenan, sino de una reflexión sobre la propia práctica periodística. Esas normas y códigos responderían a una ética trascendental y a una deontología profesional: se trataría de una ética que no establece una relación directa con la práctica particular del periodista. En cambio, necesitamos pensar desde el Periodista en lugar de pensar desde un ideal periodístico, desde el mismo lugar del periodista y no desde un afuera en base a modelos aplicables…Si hacer periodismo es saber comprender distintos lenguajes y traducirlos en relatos, el periodista debe asumir que los relatos, los textos que él produce, representan un material altamente sensible para el lector.”

(Mauro Cerbino)
“En caso de conflicto insoluble entre ambos, la prevalencia del derecho a la intimidad sobre el derecho a la información es consecuencia necesaria de la consagración de la dignidad humana como principio fundamental y valor esencial, a la vez, del Estado Social de Derecho” (CC, sentencia T414, de junio 16 de 1992)
Para tratar de poner freno a los abusos del sensacionalismo y del periodismo amarillo que inunda hoy nuestras calles, el artículo Octavo del Código de Ética del Círculo de Periodistas de Bogotá detalla algunas pautas para evitar así la burla a esa “buena fe”:
1. El periodismo debe respetar la vida privada, la dignidad y la intimidad de las personas y sólo referirse a aquellos sucesos o circunstancias de carácter privado que adquieren interés público.
2. Debe abstenerse de explotar la morbosidad del público y la curiosidad malsana.
3. Especial cuidado ha de tener en las informaciones sobre procesos judiciales en curso ya que, incluso sin recurrir en ilegales violaciones de la reserva del sumario, es posible influir en la condena o absolución de los incriminados.
La falta de responsabilidad ética de los periodistas en el manejo de la información judicial ha ocasionado repetidamente la queja de las autoridades policivas y judiciales.
Entre los reproches más frecuentes, según Javier Darío Restrepo, se cuentan los siguientes:
1. El periodista se atribuye el papel de Juez. Esto se da cuando el periodista en algunas veces se convierte en juzgador de casos y de jueces abandonando su misión de presentar los hechos dando opiniones personales sobre autorías o responsabilidades.
2. Publicación de datos de Reserva Sumarial, lo que además de ser anti ético, está legalmente prohibido.
3. Descuido en la utilización del lenguaje jurídico. En un país como Colombia en el que las instituciones judiciales presentan deficiencias el deber ético del periodista no es reforzar en el público la impresión de que la justicia no existe, ni pasar por alto el tema sino contribuir al análisis utilizando los recursos periodísticos que sean necesarios.
El peligro actual radica en que la explotación comercial de los medios de comunicación –entre ellos los periódicos amarillistas—se basa cada vez más en la explotación de los escándalos íntimos de los personajes sin que por ello se convierta en una conducta ética.
Algunos ejemplos de diarios sensacionalistas en el mundo:



Es uno de los temas que mas da a hablar en el periodismo del siglo 21, sus comienzos se remontan al año 1883 con el diario New York Sun y New York Herald en el año 1885 donde se dio a conocer por primera vez el termino sensacionalismo con el objetivo de abaratar sus precios, editaba artículos de interés humano tales eran como sucesos en las ciudades, casos policiales, noticias de farándula y espectáculos. En latinoamerica el primer diario en caer ante el sensacionalismo fue el diario Crítica en el año 1913, que se le atribuye a Natalio Felíx Botana, éste tenía las mismas características que los anteriores.
Los medios de comunicación sensacionalistas se caracterizan por difundir información polémica, chocante o que llama mucho la atención, a menudo de escasa trascendencia pero que despierta gran interés entre el público, en perjuicio de otros asuntos o de los aspectos objetivamente más importantes de tales asuntos. Es común que en los medios de comunicación sensacionalistas se tienda a verter repetidamente información dudosa, falsa o dañina. Los objetivos del sensacionalismo son espurios para el periodismo: la obtención a toda costa de mayor repercusión (audiencia o tirada), y por tanto mayores beneficios económicos, o la manipulación de la opinión pública (con un determinado propósito: empresarial, político, social o ideológico).
En cuanto a la forma, el diseño sensacionalista suele utilizar letras mayúsculas de palo seco, fondos negros y colores fuertes como el rojo. Destaca también la abundancia de imágenes en detrimento del texto, a menudo silueteadas o formando montajes.

(Fuente: Diario Crónica de Argentina)
- Según Javier Darío Restrepo (1994, p51) “…el sensacionalismo es una deformación interesada de una noticia, implica manipulación y engaño y por tanto, burla la buena fe del público”. En su libro Ética para periodistas, Restrepo sostiene que existen unos factores que terminan fomentando el sensacionalismo propio de la prensa amarilla. En su concepto, ellos son:
A. La falta de garantías para el buen ejercicio profesional.
B. La concentración y monopolio de los medios
C. la obsesión de competir por el rating de sintonía o circulación.
D. El inmediatismo.
El sensacionalismo se presta para la fascinación porque trabaja y se despliega en un plano en el que no existe una distancia del hecho que lo ha producido y puede alojarse en un texto fijo, cuando éste pretende mostrar la totalidad de algo, y que no permite ni la movilidad del sujeto ni un proceso de construcción del sentido a partir de marcas o índices dejada por el periodista. En otras palabras, será sensacionalista toda noticia, texto o imagen que no deja espacio a la reflexión, y que más bien, dada su “crudeza” es aceptada por muchos lectores al que las imágenes les ilustrará más que el discurso periodístico.
Finalmente, para entender el sensacionalismo referido a los textos periodísticos y distinguirlo de una producción noticiosa, es útil hacer referencia a la distinción que existe entre pornografía y erotismo. Muchos de los diarios llamados populares, recurren a la pornografía en sus páginas centrales para atraer, más aún, a sus lectores maquillando la sección como una “muestra de erotismo”. Muchas veces, sin proponérselo, caen en la vulgaridad sin tener en cuenta que ese mismo periódico puede ser leído por menores de edad.
Sobre la creciente arremetida de la prensa amarillista en América, el Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, también deploró públicamente la invasión de periodismo amarillo que anega el continente. Durante un discurso ante los miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa, el autor peruano criticó la proliferación de la “prensa ligera, irresponsable” que, dijo, ha cautivado a los lectores del mundo entero. En ese sentido, manifestó que las “revistas del corazón” han acabado con la privacidad de cualquier persona que ocupe un plano público.
Vargas Llosa argumentó que cada vez es más difícil discernir entre el periodismo serio y el sensacionalismo y criticó que algunas publicaciones se dedican a “entretener informando”.
“Mi conclusión es pesimista. El periodismo no puede cambiar la civilización del espectáculo”, consideró. Para Vargas Llosa, los problemas que acechan a la profesión periodística son sólo una pequeña parte de la crisis global que afecta a la cultura, la política y las artes.

(Javier Dario Restrepo)
- Según Omar Rincón (2008) asegura que en busca de una mayor recepción y procurando llegar con más fuerza al receptor, los medios de comunicación, principalmente la televisión y la prensa escrita, han acudido a lo que él llama “la pornomiseria”, que no es más que exponer en forma grotesca las tragedias de ese otro con que el pueblo se identifica.
La porno-miseria es identificable por su sola presentación: en televisión es explícita en los reality donde se exponen los defectos y bajos instintos de los participantes que sueñan con ser ricos y famosos a costa de su propia dignidad.
En los diarios, las primeras páginas de los tabloides abundan en noticias con titulares estrambóticos y de doble sentido que violan la dignidad de la víctima y la de sus allegados. “Iba a comprar pan y le dieron: ¡pan, pan, pan!; o este otro: “Era carnicero y lo relajaron a cuchilladas”, todos ellos acompañados de las imágenes sangrantes de los cadáveres presentándose así una flagrante violación de la dignidad humana y el respeto por las víctimas, familiares e intimidad.
Incluso, cuando los vinculados a un hecho delictivo sensacional son menores de edad, los tabloides retratan en sus páginas a los niños y jovencitos, desacatando así de forma flagrante la reserva de identidad que la Ley ordena para estos casos.
Podemos presumir que uno de los riesgos del sensacionalismo, en el periodismo en general, se enquista en la proliferación de imágenes puestas en circulación en las que muchas veces no aparece la mediación del periodista. Para poder funcionar así, la puesta en circulación de estas imágenes hace uso de tres discursos principalmente: el de la autenticidad, el de la neutralidad y el de la objetividad, todos ellos violados en la loca carrera por destacar en forma desproporcionada una información determinada.

(Omar Rincon)
- Según Mauro Cerbino, en su ensayo Ética y sensacionalismo en el Periodismo Digital, cuando decimos ética y sensacionalismo no estamos oponiendo dos términos:
“…No se trata de una ética entendida como la simple aplicación de normas y códigos que limitan el sensacionalismo y lo condenan, sino de una reflexión sobre la propia práctica periodística. Esas normas y códigos responderían a una ética trascendental y a una deontología profesional: se trataría de una ética que no establece una relación directa con la práctica particular del periodista. En cambio, necesitamos pensar desde el Periodista en lugar de pensar desde un ideal periodístico, desde el mismo lugar del periodista y no desde un afuera en base a modelos aplicables…Si hacer periodismo es saber comprender distintos lenguajes y traducirlos en relatos, el periodista debe asumir que los relatos, los textos que él produce, representan un material altamente sensible para el lector.”

(Mauro Cerbino)
- En algunos países el sensacionalismo es incluso penado como en el país latinoamericano Colombia donde desde el punto de vista jurídico, en Colombia la Corte Constitucional ha venido señalando que:
“En caso de conflicto insoluble entre ambos, la prevalencia del derecho a la intimidad sobre el derecho a la información es consecuencia necesaria de la consagración de la dignidad humana como principio fundamental y valor esencial, a la vez, del Estado Social de Derecho” (CC, sentencia T414, de junio 16 de 1992)
Para tratar de poner freno a los abusos del sensacionalismo y del periodismo amarillo que inunda hoy nuestras calles, el artículo Octavo del Código de Ética del Círculo de Periodistas de Bogotá detalla algunas pautas para evitar así la burla a esa “buena fe”:
1. El periodismo debe respetar la vida privada, la dignidad y la intimidad de las personas y sólo referirse a aquellos sucesos o circunstancias de carácter privado que adquieren interés público.
2. Debe abstenerse de explotar la morbosidad del público y la curiosidad malsana.
3. Especial cuidado ha de tener en las informaciones sobre procesos judiciales en curso ya que, incluso sin recurrir en ilegales violaciones de la reserva del sumario, es posible influir en la condena o absolución de los incriminados.
La falta de responsabilidad ética de los periodistas en el manejo de la información judicial ha ocasionado repetidamente la queja de las autoridades policivas y judiciales.
Entre los reproches más frecuentes, según Javier Darío Restrepo, se cuentan los siguientes:
1. El periodista se atribuye el papel de Juez. Esto se da cuando el periodista en algunas veces se convierte en juzgador de casos y de jueces abandonando su misión de presentar los hechos dando opiniones personales sobre autorías o responsabilidades.
2. Publicación de datos de Reserva Sumarial, lo que además de ser anti ético, está legalmente prohibido.
3. Descuido en la utilización del lenguaje jurídico. En un país como Colombia en el que las instituciones judiciales presentan deficiencias el deber ético del periodista no es reforzar en el público la impresión de que la justicia no existe, ni pasar por alto el tema sino contribuir al análisis utilizando los recursos periodísticos que sean necesarios.
El peligro actual radica en que la explotación comercial de los medios de comunicación –entre ellos los periódicos amarillistas—se basa cada vez más en la explotación de los escándalos íntimos de los personajes sin que por ello se convierta en una conducta ética.
Algunos ejemplos de diarios sensacionalistas en el mundo:
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